Martes 24 de mayo, 17.00. El lehendakari habla. Patxi López ha convocado a los periodistas para hacer su análisis de los resultados del 22-M. El PSE, que gobierna en Euskadi, ha sufrido un fuerte varapalo electoral. Lleva escrita parte de su reflexión y además de hablar del País Vasco reclama un congreso en el PSOE para definir un nuevo proyecto estratégico y elegir nuevo secretario general. En el palacio de la Moncloa se disparan todas las alarmas. Una parte del entorno del presidente cree que López es el ariete de un golpe contra Zapatero que alientan José Blanco y Alfredo Pérez Rubalcaba.
Martes 24 de mayo. 18.00. Chacón visita a Zapatero en La Moncloa. Carme Chacón, la ministra de Defensa que opta a la sucesión de Zapatero, tenía cita en el palacio de la Moncloa para hablar de primarias. El anuncio de López irrumpe en la conversación y Chacón alerta al presidente de las consecuencias que puede tener la propuesta del lehendakari. Le cuenta que tiene ya montado un equipo, una página web, le pide que haga las gestiones para que en el partido le faciliten infraestructura (es decir, oficinas y teléfonos y otros medios) y le sugiere un calendario de primarias. No es que se queje de que la jugada de López-Rubalcaba le perjudique, porque aún cree que cuando se lance podría ganar también un congreso. Pero cuestiona lo que cree que es una operación encubierta para beneficiar solo al vicepresidente. Zapatero no le quita la razón. Él tampoco sabía de antemano lo que iba a decir López, aunque sí le había alertado esa misma mañana su vicesecretario general, José Blanco, de que ese movimiento lo estaban auspiciando varios barones regionales.
Martes 24 de mayo. Tarde-noche. Zapatero habla con Blanco. Discuten sobre la iniciativa de López y el presidente pide al vicesecretario general del PSOE que convoque el viernes a todos los secretarios generales del partido a una reunión (seis de la tarde) para intentar llegar al Comité Federal del sábado con un consenso que garantice la paz. Blanco, Manuel Chaves y otros deciden parar la iniciativa de López cuanto antes. Esos contactos se producen, pero con respuestas en algún caso desconcertantes. Varios barones están molestos con los últimos movimientos de Zapatero favorables a Chacón y contra el que llaman candidato natural: Rubalcaba.
Miércoles 25 de mayo. 08.30. Zapatero llama al lehendakari. El presidente intenta convencer a López de que la celebración de un congreso del PSOE es la peor solución porque pone en peligro la estabilidad del Gobierno y de España en un momento otra vez crítico. López insiste en su idea de que es necesario el congreso. No se entienden y se nota. A las pocas horas, la mano derecha de López, el consejero de Interior Rodolfo Ares, muy próximo también a Rubalcaba, aclara públicamente que el PSE mantiene su apuesta por el congreso y matiza que la opinión de Zapatero es muy relevante pero lo es más la de los órganos internos del partido. Por la tarde, por si Zapatero no se ha enterado, el PSE expresa todo esto en un clarificador comunicado.
Jueves 26 de mayo. 12.00. La ministra habla con periodistas en el Congreso. No da muestras de haberse rendido. Cuenta que es necesario un debate sereno y que tendrá lugar en el Comité Federal del PSOE. Llega a comentar que la operación para la celebración de un congreso que promueve Patxi López ha pinchado. Y no pone en duda aún que habrá primarias.
Jueves 26 de mayo. 13.00 Chacón llama a Zapatero. La ministra decide llamar al presidente. Le comunica su decisión y poco más. Antes se ha reunido con su equipo de campaña para las primarias, ya formado.
Jueves 26 de mayo. 13.30 Desde Ferraz, la oficina de comunicación del PSOE convoca una rueda de prensa urgente con Chacón a las 14.00. La ministra lanza su discurso de retirada, con emoción contenida, y acepta preguntas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario